Motores Paso a Paso
Como todo motor, es en esencia un conversor electromecánico, que transforma la energía eléctrica en mecánica; pero de un modo tan peculiar que constituye en la actualidad una categoría aparte.
En efecto, mientras que un motor convencional gira libremente al aplicar una tensión comprendida dentro de ciertos límites (que se corresponden de un lado al par mínimo capaz de vencer su propia inercia mecánica, y de otro a sus propias limitaciones de potencia); el motor paso a paso está concebido de tal manera que gira un determinado ángulo proporcional a la "codificación" de tensiones aplicadas a sus entradas (4, 6, etc.). La posibilidad de controlar en todo momento esta codificación permite realizar desplazamientos angulares lo suficientemente precisos, dependiendo el ángulo de paso (o resolución angular) del tipo de motor (puede ser tan pequeño como 1,80º hasta unos 15º). De este modo, si por ejemplo el número de grados por paso es de 1,80º, para completar una vuelta serán necesarios 200 pasos.
De la misma manera que se puede posicionar el eje del motor, es posible controlar la velocidad del mismo, la cual será función directa de la frecuencia de variación de las codificaciones en las entradas. De ello se deduce que el motor paso a paso presenta una precisión y repetitividad que lo habilita para trabajar en sistemas abiertos sin realimentación.
Motores paso a paso con rotor de imán permanente
En lo que se refiere a la esencia de su funcionamiento, un motor paso a paso clásicamente siempre se ha comparado a un motor síncrono: un campo magnético rotativo, controlado aquí por un dispositivo electrónico, pone en funcionamiento al rotor, que es un imán permanente
En este tipo de motores, como en todos, caben destacar dos partes principales (rotor y estator); como se puede ver en la figura 4, estos motores pueden constar de dos o más estatores, oportunamente bobinados.
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En todo instante, el campo
magnético producido por una de las fases en particular dependerá de la intensidad
de corriente de esa fase. Si la intensidad es cero, el campo magnético también
será nulo. Si la intensidad es máxima, el campo magnético tendrá una fuerza
máxima.
Por otro lado, dado que
el rotor es un imán permanente, si se permite el giro de éste dentro de un campo
magnético, acabará por orientarse hasta la total alineación con el campo. De
otro lado, si el campo magnético giratorio es intenso, se origina un par, capaz
de accionar una determinada carga.
Dependiendo del tipo de
bobinas que se encuentran devanadas simétricamente sobre los estatores (y, por
tanto, del modo de crear el campo giratorio) se pueden clasificar estos tipos
de motores en:
En el esquema de la figura
4 aparece uno de estos motores con dos estatores, sobre cada uno de los cuales
se ha devanado una bobina (1 y U), las cuales se encuentran conectadas directamente
a unos conmutadores de control que, como se verá más adelante, podrán ser sustituidos
por las líneas de entrada y salida de nuestro ordenador debidamente programadas.
Como las bobinas se encuentran
distribuidas simétricamente en torno al estator, el campo magnético creado dependerá
en magnitud de la intensidad de corriente por cada fase, y en polaridad magnética,
del sentido de la corriente que circule por cada bobina. De este modo el estator
adquiere la magnetización correspondiente, orientándose el rotor según ella
(fig. 4a). Si el interruptor 1.1 se conmuta a su segunda posición (fig. 4b),
se invierte el sentido de la corriente que circula por T y por tanto la polaridad
magnética, volviéndose a reorientar el rotor (el campo ha sufrido una rotación
de 90º en sentido antihorario, haciendo girar el rotor 90º en ese mismo sentido).
Con esto se llega a la conclusión de que para dar una vuelta completa serían
necesarios cuatro pasos de 90º cada uno (el ciclo completo se puede seguir en
la figura 4a,b,c,d).
Ahora bien, este tipo de
motores también puede funcionar de un modo menos "ortodoxo", pero que nos va
a permitir doblar el número de pasos, si bien a costa de la regularidad del
par. Esto se consigue de la siguiente manera: en principio, al igual que en
el anterior fondo de funcionamiento, por los devanados T y U se hace circular
una corriente, de tal modo que el estator adquiere la magnetización correspondiente
y por lo tanto el rotor se orienta según ella. Ahora bien, al contrario que
en el caso anterior, antes de conmutar el interruptor I.1 a su segunda posición,
se desconectará el devanado T, reorientándose por consiguiente el rotor, pero
la mitad de un paso (45º).
Motores
paso a paso unipolares
Los motores paso a paso
unipolares, en cuanto a construcción son muy similares a los anteriormente descritos
excepto en el devanado de su estator (fig. 5). En efecto, cada bobina del estator
se encuentra dividida en dos mediante una derivación central conectada a un
terminal de alimentación. De este modo, el sentido de la corriente que circula
a través de la bobina y por consiguiente la polaridad magnética del estator
viene determinada por el terminal al que se conecta la otra línea de la alimentación,
a través de un dispositivo de conmutación. Por consiguiente las medias bobinas
de conmutación hacen que se inviertan los polos magnéticos del estator, en la
forma apropiada. Nótese que en vez de invertir la polaridad de la corriente
como se hacía en los M.P.P. bipolares se conmuta la bobina por donde circula
dicha corriente.
Motores
paso a paso bipolares
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