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ESTRATEGIAS METODOLÓGICAS
PARA EL HOGAR

“Los padres representan la fuente de seguridad, los modelos a seguir, el reflejo mismos de lo que los niños sienten y son, la base fundamental sobre la que construyen su propia escala de valores y el concepto de disciplina y autoridad. De los padres depende en gran medida, la mejor o peor solución de la sintomatología que presenta el niño” (Orjales, I. 1998)

A continuación se presenta una recopilación de diferentes autores sobre qué hacer en el hogar cuando en este hay personas que poseen Trastorno por Déficit de la Atención con o sin hiperactividad.

Los niños que presentan algún tipo de TDA pueden dar indicios a muy temprana edad de lo que está ocurriendo a sus padres. Éstos son los primeros en visualizar cuando su hijo es diferente a los otros niños o simplemente no logra adecuarse a las normas o cánones de desarrollo habituales.

Para los padres en la mayoría de los casos es muy difícil poder clarificar por sí solos que está ocurriendo con sus hijos, por lo tanto recurren en la mayoría de los casos, a un profesional del área de la medicina o de la psicología para que les pueda entregar alguna orientación.

Al iniciarse la consulta a un profesional surgen una serie de antecedentes hasta el momento no considerados o desconocidos por los propios padres, entre ellos se encuentran el reconocimiento que alguno de los padres haya poseído un TDA, en la infancia, o que algún familiar cercano o lejano presente o haya presentado estas características.

Un elemento importante que surge además es la búsqueda de culpabilidades y responsabilidades por parte de los padres, tanto a nivel personal como hacia otros agentes (la escuela, los amigos, etc.) Las culpabilidades generalmente no aportan mucho sino bien entrampan el trabajo que se pueda hacer frente a la problemática que presenta el niño.

Se da también la instancia en la cual surge una negación por parte de la familia con respecto a la existencia del problema. En ocasiones los padres rechazan la posibilidad de que exista algún déficit y no son capaces de ver con claridad el centro del problema y abandonan cualquier instancia de trabajo la que en un futuro es obligatorio retomar o iniciar, cuando el problema ya está muy avanzado.

Es por esta razón que se hace necesario que los padres puedan comprender a cabalidad cuales son las causas que generan el Trastorno por Déficit de la Atención y como tratarlo.

I. PRIMERA ESTRATEGIA

De Isabel Orjales, extraída del libro “Déficit de la Atención con Hiperactividad” de editorial CEPE, Madrid del año 1998. Esta autora plantea una serie de elementos que deben considerar la familia con respecto a su hijo.

Un niño hiperactivo necesita:

- Una familia con normas claras y bien definidas.
- Que presenten una exigencia adaptada a la medida de sus posibilidades
- Un ambiente ordenado y organizado.
- Sereno, relajante y cálido.
- Una familia que reconozca el esfuerzo realizado por el niño
- Que le anime y proteja sin una sobreprotección excesiva
- Que le ayude a situarse y organizarse.
- Pero sin dejarse manipular por caprichos
- Manteniendo los límites educativos de forma racional, estable e inamovible
- Que le ayude a encarar los problemas y a encontrarles una solución sin encubrir innecesariamente sus faltas

Para cumplir bien el papel que les corresponde, los padres necesitan:

- Un diagnóstico temprano de la situación en la que se encuentra su hijo/a
- Información clara de qué es el Trastorno por déficit de Atención con hiperactividad
- Información sobre el grado de afectación de su hijo
- Tener presente que el problema tiene solución, pero que, de no tomar las medidas oportunas, irá creciendo en los próximos años
- Disponer el asesoramiento adecuado sobre aspectos educativos generales.
- Recibir instrucción directa sobre el tratamiento general del niño y específica sobre las pautas de actuación para casa.

En manos de los padres está:

- Coordinar el intercambio de información entre el neurólogo, el psicopedagogo y el profesor de aula.
- Proveer de un ambiente familiar estructurado
- No activar al niño con su comportamiento
- Poner límites educativos correctos, adecuados a la capacidad del niño
- Favorecer la autonomía personal del niño
- Crear buenos hábitos de estudio
- Modelar conductas reflexivas
- Reforzar su autoestima
- Generalizar la utilización de auto instrucciones
- Favorecer el contacto controlado con otros niños

II. SEGUNDA ESTRATEGIA

Según Tulio Carmona en su artículo “Experiencia de Estrategias pedagógicas para el Síndrome de Déficit Atencional”, 1995. Expresa una serie de sugerencias para los padres de un niño con TDA a partir de los cuales es posible obtener algunas pautas o indicios de como poder proceder frente a los hijos, cuando los problemas atencionales complican la vida familiar.

1. Respetar los acuerdos entre padres con respecto a exigencias, normas y actitudes, etc. frente a su hijo
2. Hablar en términos más adecuados (pensar primero luego actuar)
3. Controlar y reaccionar las emociones
4. Establecer rutinas claras (hoja de hábito) de acuerdo con las pautas de colegio (horarios, tareas lugar, tiempo de observaciones, televisión, etc.)
5. Dar responsabilidades
6. Reconocer los esfuerzos por mínimos que estos sean
7. Frente a las conductas de los hijos los padres deben ser:


Los hijos con TDA son: Los padres deben ser:
IMPULSIVOS

REFLEXIVOS, LENTIFICAR LA ACCION
NO SIGUEN LAS INSTRUCCIONES

DESARROLLAR LENGUAJE INTERNO ( Saber dar órdenes en secuencia )
NO SE CONCENTRAN

EVITAR EXCESOS DE ESTÍMULOS
INTOLERANTES A LA FRUSTRACIÓN

CONTROLAR LAS EMOCIONES, BUEN MANEJO DE ESTAS
SE FATIGAN CON FACILIDAD

REALIZAR ACTIVIDADES BREVES

 

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