Las
estrategias de aprendizaje son el conjunto de actividades ordenadas que usa
un estudiante para lograr alcanzar los objetivos de aprendizaje con éxito. Algunos
alumnos logran descubrir sus propias estrategias, otros en cambio necesitan
ayuda externa para lograrlo.
Las razones por las que
muchos estudiantes de Polimodal fracasan son múltiples y variadas. Podemos
encontrarlas en problemas de inteligencia, problemas familiares, poca eficacia
en la educación primaria, actitudes negativas del adolescente, malas relaciones
afectivas con los profesores o profesoras, poca exigencia familiar... Y, si
continuara, probablemente llenaría toda la página.
No es mi intención tratar de ellas en el presente artículo. Me conformaré en
ofrecer una ayuda a aquellos estudiantes o padres que, aun habiendo superado
algunas o varias de las causas arriba expuestas, no consiguen superar con éxito
el reto de sus estudios. Intentaré que, quienes han optado por ponerse en serio
a la tarea de estudiar, no se encuentren ante el hecho de que no saben por donde
empezar. No saben cómo aprender.
Las estrategias de aprendizaje son todo el conjunto de recursos de que dispone
el alumno para poder aprender. Estos recursos los va incorporando a lo largo
de su trabajo como estudiante mediante la práctica, con la orientación de los
profesores y con la exigencia y colaboración de sus padres.
Buena parte de las estrategias de aprendizaje, y en especial las que llamaremos
técnicas de estudio, las entrena el estudiante en momentos de trabajo y estudio
personales en casa. Son esos tiempos de trabajo en que no tiene cerca el profesor
para poder consultarle y que además dispone de un tiempo de trabajo flexible,
que puede aprovechar en mayor o menor grado y que puede aumentar o disminuir.
Los padres, en este tiempo de trabajo en casa, pueden ejercer una gran influencia
en la creación de hábitos de estudio y en el desarrollo de la responsabilidad
del chico o de la chica.
Otra
cosa muy distinta acostumbra a ser el papel de los padres como orientadores
de sus hijos en sus tareas escolares. En otras palabras, ¿han de enseñar a sus
hijos cosas que no han aprendido o que les resultan difíciles?, ¿han de enseñar
a sus hijos técnicas de estudio? La respuesta no es única ni contundente, aunque
en principio suele ser aconsejable que no.
La razón no está tanto en la falta de preparación de los padres como en el hecho
de que las sesiones de aprendizaje familiar acaban frecuentemente con nervios,
enfados y broncas. Es normal que a los padres les falte la capacidad de comprensión
de los procesos mentales de aprendizaje y le desconcierte el hecho de que su
hijo o hija no aprenda fácilmente aquello que resulta tan fácil a sus ojos.
Pero además, los sentimientos de angustia que genera el hecho de que no aprende
con facilidad aún complican más las cosas.
Las estrategias de aprendizaje
son el conjunto de actividades ordenadas que usa un estudiante para lograr alcanzar
los objetivos de aprendizaje con éxito. Algunos estudiantes, por diversas razones,
descubren y elaboran sus propias estrategias de estudio a partir de discretas
orientaciones recibidas de sus profesores y como consecuencia de su propia experiencia.
Otros, por el contrario, no tienen esa capacidad de organización y de síntesis
y no logran descubrir o usar con eficacia sus propias estrategias de estudio.
Como consecuencia fracasan en los estudios o han de desarrollar un trabajo ímprobo.
A estos últimos es necesario orientarlos y entrenarlos de una manera más explícita
y directa. Las estrategias que propongo son estrategias que usan estudiantes que
tienen éxito. Algunas de ellas son el resultado de observaciones directas y otras
fruto de investigaciones sistemáticas. En cualquier caso, son objetivo deseable
para nuestros estudiantes.
Agruparemos las estrategias de aprendizaje en tres grupos: estrategias de organización,
estrategias de trabajo en clase y técnicas de estudio y memorización de la información.
1.
Estrategias de organización.
Son aquellas que contribuyen a que haga las cosas que ha de hacer de manera
ordenada, coherente y eficaz.
- Tener
un lugar de estudio fijo, silencioso, ordenado y con el material necesario.
- Usar
habitualmente una agenda y anotar en ella las tareas de trabajo y de estudio
con precisión, indicando cuando se han de presentar.
- Disponer
del horario de clases para saber cuándo ha de presentar sus tareas,
qué libros ha de llevar, etc. Debe estar en su agenda y colgado en la pared
de su lugar de trabajo.
- Tener
decidido y escrito su horario de estudio en casa y cumplirlo. Un
estudiante de Polimodal debería dedicar un mínimo de 7 horas semanales,
si es de los primeros cursos y de 10 horas, si es de los últimos cursos.
- Tener
en casa, en un lugar visible, el "calendario de estudio". Este calendario
mensual recoge las orientaciones recibidas en clase y apuntadas en la agenda
sobre cuándo habrá pruebas de evaluación y qué días es recomendable estudiar
o repasar el contenido de estudio.
- Realizar
pequeños descansos cada hora (unos cinco minutos que se pueden aprovechar
para escuchar una canción, beber agua, dar un corto paseo por casa...).
- Tener
una hoja de registro de las calificaciones que vaya obteniendo y
revisarla cada semana para ver lo que va bien y lo que va menos bien. Anotar
en la agenda las cosas que va a hacer para solucionar los problemas.
2. Estrategias
de trabajo en clase.
Son aquellas que hacen que su tiempo de trabajo en clase sea más eficaz.
- Escuchar
con atención las explicaciones del profesor y preguntar lo que no entienda.
- Anotar
en la agenda los temas de estudio o ejercicios a realizar
y el plan de repasos aconsejado por el profesor.
- Anotar
en el registro de calificaciones los resultados de las actividades de
evaluación.
- En
las actividades de evaluación:
- Leer con atención las preguntas para comprenderlas bien.
- Procurar contestar con frases bien construidas y comprensibles.
- Usar todo el tiempo disponible y emplear el que sobre en repasar.
- Presentación esmerada: letra, limpio, con márgenes y subrayados
con regla.